Inmediatamente después, notará molestias. El equipo médico le dará analgésicos. Por lo general, podrá volver a casa el mismo día, una vez que se haya recuperado de la anestesia.
Durante 1 o 2 semanas después del procedimiento, sentirá dolor e hinchazón. Puede resultarle útil:
- Aplicarse hielo o una compresa fría en el hombro durante 10 a 20 minutos cada vez. Intente hacerlo cada 1 o 2 horas (cuando esté despierto). Coloque un paño fino entre el hielo y la piel.
- Dormir en un sillón reclinable o con el torso elevado en la cama, de modo que el hombro quede por encima del corazón.
- Tomar analgésicos de venta libre. Siga las instrucciones del médico.
Asegúrese de realizar todos los estiramientos y ejercicios que le hayan indicado para hacer en casa.
Aunque son poco frecuentes, tras el procedimiento pueden producirse riesgos como fracturas, luxación del hombro y daños en el tejido circundante. Otros riesgos incluyen dolor y rigidez persistentes en el hombro, así como la posibilidad de necesitar otra cirugía. También puede sufrir efectos secundarios adversos derivados de la anestesia.