El tratamiento dependerá de la causa del problema.
Entre los tratamientos habituales se incluyen:
- El método RICE, por sus siglas en inglés: reposo (Rest), aplicación local de hielo (Ice), compresión (Compression) y elevación de la rodilla (Elevation).
- Medicamentos para reducir el dolor y la inflamación o para tratar afecciones relacionadas, como la artritis.
- Fisioterapia para fortalecer la rodilla o los músculos que la sostienen.
- Inyecciones (corticoesteroides) para reducir el dolor y la inflamación.
Si estos tratamientos no dan resultado, es posible que el médico le recomiende una cirugía. El tipo de cirugía que necesite dependerá también de su diagnóstico.
- Cirugía artroscópica. El cirujano realiza pequeñas incisiones para introducir una cámara especial y pequeños instrumentos en la rodilla con el fin de repararla.
- Cirugía abierta. El cirujano realiza una incisión más grande en la rodilla para repararla, como en el caso de una fractura.
- Artroplastia parcial o total de rodilla. Se puede recurrir a esta opción si la reparación no es posible.
Tras cualquier cirugía de rodilla, se recomienda realizar fisioterapia para recuperar la masa muscular y mejorar la fuerza.