Su proveedor de atención médica y otros miembros de su equipo de atención médica pueden brindarle más información sobre la alimentación artificial y qué significa para usted. Si lo desea, puede incluir a familiares y amigos en estas conversaciones. Mientras toma su decisión, estos son algunos puntos que puede considerar o consultar con su equipo:
- ¿Mi enfermedad mejorará? O ¿empeorará? ¿Qué tan probable es que haya una cura?
- ¿Cómo afectará la alimentación artificial a mi salud? ¿Recibir el tratamiento cambiará el desenlace de mi enfermedad?
- ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios de la alimentación artificial? ¿Y qué problemas puede causar? ¿Podré vivir con estos problemas?
- ¿Cómo afectará la alimentación artificial mi comodidad y calidad de vida?
- ¿Durante cuánto tiempo necesitaré la sonda de alimentación?
Ya no se recomiendan las sondas de alimentación para personas con demencia avanzada debido al dolor y al sufrimiento que no cambia el curso inevitable de la enfermedad.
Tenga en cuenta sus propios valores o su fe. Pida también consejos a quienes comparten sus valores.